Inés
A ti, que me
has dado tanto pidiéndome tan poco. Tú que desde el primer momento hiciste
música del silencio y supiste perfectamente cuando un estoy bien lo era de verdad y cuando no.
Tú, que
escuchas con los labios, hablas con la mirada y tocas con el oído, porque allá
donde vas pones los cinco sentidos para no perder detalle. Tú, que entre tus
mil labores siempre haces un huequecito para escalar sonrisas y poner tu
bandera en mi corazón.
Tú, que
siempre has sabido cómo hablar y cómo no hacerlo, cómo ensalzar mis logros y
sacarme de mis penas. Cómo decirme: “por
ahí, no.”
A ti, que me
empapas de todo lo que sabes y consigues al empaparme hacerme un poco mejor.
Dices haber
aprendido de mí y yo te digo que eso es cierto, porque son tantos los momentos
que hemos compartido que sería imposible no haber dejado un poco de mí en ti,
ni un poco de ti en mí.
Al final,
como te decía, somos esas dos piezas de un puzle infinito que tarde o temprano
tenían que encajar. Y fue al encontrarte cuando todo empezó a tener sentido.
Y sí, habrá
momentos en los que no te soporte, no me aguantes, lleguemos a querer perdernos
de vista e incluso nos digamos: “eres lo
peor”.
Pero, a
decir verdad, en cuanto nos demos la vuelta sabremos que una parte del alma se
nos habrá descosido y colgará durante todo el tiempo y tantos metros como
recorramos para alejarnos un poco más.
Entonces
llegaremos a ese tope, ese nudo pequeño donde acaba la madeja y donde un latido
compungido nos dirá: “vuelve”. Y un abrazo será más que suficiente para que esa
parte tuya se me cosa de nuevo y me haga reír. Nos ha pasado ya.
Y nos
seguirá pasando porque nuestra riqueza está en esas pequeñas cosas que nos
hacen diferentes.
Pero a ti,
que por encima de todo eres esa llama que se enciendo cuando todo lo demás se
apaga, esa mano que aparece cuando me da por tropezar. A ti, que me miras y
sobran las palabras, que consigues que hasta lo más absurdo me haga gracia. A
ti y por ti.
Por dejarme ser un poco más tú y ser cada día un poco más yo.
Te quiero,
The June.
No hay comentarios:
Publicar un comentario