viernes, 6 de diciembre de 2013

Habla la experiencia...





Y llega ese día en que bebes tres cubatas, hoy solo tres porque no quieres estar un par de días en standby como la semana pasada. Ese día que sales, quedas a las doce de la noche a cenar y a las once y media te replanteas mil veces si salir o no porque te mueres de ganas por quedarte en el sofá viendo una peli con la mantita. Esa noche, en la que por fin sales (porque son tus amigos) y la discoteca no puede estar más petada de gente. Ese momento en que te haces un chupito de Jagger del que te arrepentirás por completo a la mañana siguiente. Música para sordos, empujón arriba y empujón abajo y humo por doquier para rematar el overbooking de tus sentidos. Pero lo peor no ha llegado todavía, al día siguiente litros y litros de agua no son suficientes para compensar la resaca que te acecha. Antes esto no me pasaba, te repites una y otra vez, y por un momento te das cuenta de lo rápido que han pasado los último años, de todo lo que has cambiado, aprendido, madurado e interiorizado y por un momento, la resaca pasa a un segundo plano y vuelves a sonreír. =)


No hay comentarios:

Publicar un comentario