jueves, 14 de noviembre de 2013

How to say Bye



No nos engañemos, las despedidas son tristes y dolorosas. Las evitamos pensando que siempre habrá una próxima vez, y que nunca se trata de la definitiva. No decimos lo que sentimos nunca a los demás, porque creemos que el momento idóneo para expresarnos nunca llega. Intentamos postergar ese amargo momento de tener que decir adiós eternamente, y sin embargo, cuando hemos perdido a esos seres queridos nos torturamos constantemente por no haber sido capaces de darle la despedida que se merecían, por no haber podido decirles todo lo que los queríamos y todas las sonrisas que nos sacaban día tras día estando a su lado.
Somos totalmente ambivalentes en muchos ámbitos de nuestra vida, pero sobre todo nos encanta mortificarnos con los constantes “y si…” “tendría que…”. Muchas veces no somos capaces de demostrar todo lo que significan para nosotros los que nos rodean, pero ¿cuándo vamos a hacerlo si no es en la convivencia diaria? Por eso, estoy harta del miedo a expresar libremente lo que sentimos por los demás, estoy harta de no poder expresar todo el cariño que siento hacia una persona de forma totalmente abierta. Vivan los abrazos, los besos, las palabras de cariño a diario. Es cuando verdaderamente hay que expresárselo a las personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario