Educar: la importancia de los
límites
Educar: 1. Dirigir, encaminar,
doctrinar. 2. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales
del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplo. 3.
Desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas
para su fin. 4. Perfeccionar, afinar los sentidos. 5. Enseñar los buenos usos
de urbanidad y cortesía.
Sabemos
más que nunca sobre educación, y sin embargo, los adolescentes y en algunos
casos los niños todavía siguen siendo unos grandes desconocidos para nosotros.
Los
padres, esos grandes referentes, ejercen la mayor de las influencias en los
pequeños. Existen varios tipos de padres, por un lado aquellos que se muestran
rígidos e inflexibles, que marcan las normas tan tozudamente que resulta
imposible encontrar un ápice de transigencia en su mirada, esos que siempre
querrán llevar la razón y que se perderán miles de experiencias que aprender de
sus hijos por ser incapaces de verles como algo más que niños que no tienen
nada que aportar (estilo parental
autoritario). El nivel de ansiedad que puede aparecer en estos niños es muy
elevado, y en su comportamiento es muy probable que aparezca agresividad ó sumisión.
En
el lado opuesto están aquellos padres que no te marcan límites, la
condescendencia es su actitud permanente, que te permiten el completo
laissez-faire, todo lo que haces está bien pues no existen normas que te
marquen lo contrario y si las hay, pocas veces las cumplen (estilo parental permisivo o negligente). Este tipo, puede conducir
a sentimientos de abandono, tristeza y hostilidad en el pequeño. Todo niño
necesita de la contención de sus padres, que nos pongan límites, que nos digan
hasta dónde podemos llegar. Un niño necesita que su padre sea su amigo, pero
también necesita una figura que represente protección, que pueda cuidarle
incondicionalmente de los demás e incluso de sí mismos. A veces la ignorancia
puede tener consecuencias mucho más negativas que la peor de las regañinas.
Por
último encontramos el estilo parental
democrático, aquel que pone normas, pero en función de las necesidades del
niño, que se involucran con sus hijos y que les respetan originando en ellos
sentimientos de seguridad e independencia.
Crecemos
y pasamos gran parte de nuestro tiempo (a veces más del que creemos) junto a
nuestra familia. Es el pilar que siempre va a estar ahí, y por tanto necesita
del más especial de los cuidados.
The June
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