martes, 17 de junio de 2014

Historias de amor.

Emma

Me dejé llevar. No sé si de forma demasiado rápida o demasiado intensa. A lo mejor, demasiado apasionada. Pero así fue.

Tampoco sé si la cuestión es que no me di cuenta o no quise hacerlo, si preferí pensar que todo iba a ser perfecto antes que asumir que había tejido a pulso una preciosa cortina de humo.

Él nunca me engañó. Siempre fue sincero al reconocer lo que esperaba de nosotros y lo que no quería siquiera suponer. Nunca mencionó la palabra relación

Pero a mí me gustaba tanto, me encantaba de tal manera cada palabra que salía de su boca, que me resultaba imposible no imaginar que pudiera existir un recoveco para la esperanza, para que él deseara tener conmigo lo que hasta ahora no había tenido con nadie más.

Él no me engañó, me engañé yo. Me mentí, porque intenté interpretar lo que su voz decía de todas las formas posibles para que sonara un poco más agradable a mis oídos. Quise creer que escuchaba lo que quería escuchar. Porque quise pensar que surgía algo de donde sólo había un gran vacío.

Me engañé. Me mentí porque sentía que con él podía tenerlo todo. Y no era consciente de lo equivocada que estaba.

Pensaba que la felicidad se reducía a un mensaje suyo, un mensaje para planificar una nueva cita. Un mensaje de esos tan maravillosos, de esos que nunca llegaron. 

Y poco a poco me di cuenta, comprendí que había estado perdiendo el tiempo, que mis ilusiones vanas me estaban quemando por dentro. Y ardía, por la rabia de anhelar la victoria en un juego cuya derrota conocía bien desde el principio. 

Comprendí que quien me quisiera haría un esfuerzo por cuidarme, por quedarse cerca de mí.
Comprendí que estaba mejor así, mucho mejor que con alguien en quien yo estaba volcando mi propia necesidad de llenar un inmenso vacío. Comprendí que era excesivo mi empeño por encontrar al príncipe azul

Comprendí que debía aprender a valorarme, a aceptarme como era, a vivir siendo yo. Me di cuenta de que debía empezar a estar un poco más y mejor conmigo misma para poder, algún día, llegar a estar también así con alguien más.



The June. 

2 comentarios:

  1. Precioso, chicas! Ahora que tengo más tiempo me voy a poner al día! Mil besitos guapas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Xenia. ¡Nos alegramos mucho de que te haya gustado! :)

      Eliminar