Danielle
Quise
escribir una historia de “ni sin ti, ni contigo”. De “donde hubo fuego, quedan
cenizas”. De “como el perro del hortelano”. De “vete y déjame ir”.
Quise
recordar que fuimos, pero no somos. Que te veo, pero ya no te quiero. Que, pese a todo, dejaste algo dentro de mí.
Te
mentiría si te dijera que te he olvidado. Pero también mentiría si te dijera
que te pienso. Pero te veo, y ahí estás. Sigues siendo parte de ese recuerdo
nunca acabado, de ese libro nunca cerrado que de vez en cuando me da por abrir.
Y
me pregunto: ¿qué sentido tiene? ¿Estaré del todo loca o afirmar que estoy
cuerda será demasiado decir?
A
veces pienso que el mundo no está hecho para ser comprendido. Las cosas van y
vienen, vienen y se van. Supongo –o eso dicen-, que es la gracia de vivir.
Sin
embargo, aquí estás. Vuelvo a verte de frente. Ahora te has convertido en ese
pedazo de tierra prohibida, tierra que alguna vez fue prometida; te has
convertido en lluvia de abril.
Aquí
estás. Eres un buen recuerdo. El recuerdo de algo que fue… ¿Qué puedo decir?
Mejor tren pasado que perdido.
Dicen
que todo pasa por algo. Aquí estás, con tu mirada fija en algún lado. Aquí
estoy yo, buscándole el sentido.
The
June.
No hay comentarios:
Publicar un comentario