... del tiempo medido en una cucharada de azudiabetismo
Querida zusje,
Te escribo porque no hacerlo sería engañarte
al no decirte todo lo que pasa por mi mente cuando pienso en lo que hemos sido y somos tú y
yo.
Creo que sabes bien por qué lo hago hoy. Todo
empezó con una lista que nos mandaba a las dos al mismo lugar.
Continuó sobre dos ruedas:
Entre achuchones:
Con mucho estilo asiático:
Con preciosos atardeceres:
Con mucho glamour:
Con una preciosa Navidad:
Con mucho estilo asiático:
Rodeándome de flores:
Con tardes de filosofar y del postureo propio de El Palacete:
Y de romper cosas:
Con una preciosa Navidad:
Hace poco hablábamos de lo injusto que nos
parecía que sólo hubiesen pasado dos años desde que nos conocemos. Pienso que
todavía podría ser más injusto si nunca nos hubiéramos encontrado.
Porque existir, pienso que sabíamos que
existíamos. Esas cosas se saben: que debe haber alguien ahí fuera que te
entienda como nadie más, aunque te mire a los ojos y te sonría para decirte que
estás loca.
Seguro que alguna vez en nuestras vidas nos
habíamos cruzado antes, quizá hasta nos habíamos sonreído. Lo que está claro es
que cada persona tiene una conexión azudiabética
adjudicada y nosotras hemos cubierto nuestro cupo.
Quiero brindar contigo por estos dos años y
por los que nos quedan. De mí no te libras ya ni queriendo.
Te quiere (∞),
Ir.
The June.

.jpg)
+(1).jpg)




.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario